En 1934 apareció el que se convertiría en una referencia en el mercado de los remolques de viaje, el Bowlus Road Chief. Este remolque destaca por ser la primera caravana de viaje del mundo fabricada en aluminio pulido y remachado que además utilizaba algo inusitado hasta el momento, baterías de fosfato de hierro y litio (LiFePO4). Dichas baterías dotaban al remolque de una autonomía de hasta una semana sin necesidad de conexión a la red eléctrica.

Para 1935, el Bowlus Road Chief se había convertido en tendencia. Con un peso de unos 500 kg, fue una autentica revolución por su diseño e ingeniería avanzada inspirada en el mundo aeronáutico. Su rápido éxito y extraordinaria acogida hizo que incluso los fabricantes más importantes del sector intentaran imitarlo.

Bowlus Road Chief

Entre estos imitadores cabe destacar a Wally Byam, que en 1936 adoptó el diseño de Bowlus (para el que había trabajado como vendedor) y construyó una caravana con aluminio remachado y diseño aerodinámico practicamente igual al Bowlus Road Chief. Alcanzó tal éxito que durante la crisis de la década de 1930 la demanda de sus remolques ( a pesar de su elevado precio) superaba la oferta. Debido al diseño aerodinámico de sus caravanas, bautizó a su empresa como Airstream.

Durante el momento álgido del Bowlus Road Chief se fabricaron 80 unidades. El motivo de su exito no solo se encuentra en su diseño o el uso de baterías, sino en la utilización de materiales duraderos y de primera calidad. De hecho, más de la mitad de los remolques fabricados en la década de 1930 perduran hoy en perfectas condiciones. Tenemos constancia de la venta de una de estas caravanas en el año 2011 en una subasta organizada por Godding & Co en Arizona, su precio final: 187.000$.

Bowlus Road Chief

A pesar del éxito sostenido de este tipo de caravanas desde que surgió el Road Chief en 1934, al llegar la Segunda Guerra mundial el negocio se estancó debido en gran medida a la decisión del gobierno de Estados Unidos de dedicar el uso del aluminio exclusivamente a la fabricación de material armamentístico. Superada la guerra, las caravanas de aluminio se convirtieron durante las décadas de 1950 y 1960 en uno de los símbolos del “sueño americano”.

Detrás de la invención del Road Chief y por tanto de este tipo de caravana se encontraba un verdadero icono de la Edad de Oro de la Aviación, Hawley Bowlus. De hecho en un principio este remolque estaba ideado como medio para transportar tripulaciones de vuelo a lugares remotos de despegue.

Tujunga Wash

Nacido en Ohio en 1896, a temprana edad se trasladó junto a sus padres (James H. Bowlus y Helen Keith) al 13785 de Paxton St., Pacoima, Los Angeles. Es aqui donde donde inició su pasión por el vuelo tras ver a los buitres planear con las corrientes de aire caliente sobre el Tujunga Wash, un arroyo afluente del río Los Ángeles.

Anne Lindbergh en un SP-1 Paperwind. San Diego Museum Archives

Entre 1911 y 1929 construyó una serie de 15 planeadores, todos de diseño y construcción propios. De esta época, el más destacado fue sin duda el Bowlus SP-1 Paperwing, un planeador monoplaza de ala alta. Voló por primera vez en enero de 1929 sobre Lindbergh Field, los terrenos del actual Aeropuerto Internacional de San Diego, California. El Paperwing fue uno de los primeros planeadores estadounidenses en obtener una certificación de las autoridades pertinentes por lo que muchos expertos los sitúan como el primer planeador de diseño y construcción estadounidense.

Conocido como Paperwing por la utilización de papel artesanal para el entelado de parte de sus alas, en octubre de 1929 consiguió volar durante 1 hora y 21 minutos sobre los acantilados de Point Loma, California, estableciendo el primer vuelo a bordo de un planeador que superara la hora de duración en los Estados Unidos.

Acantilados de Point Loma, California

En esta etapa no solo participó en la construcción de planeadores sino que ocupó el cargo de Superintendente de Construcción en el avión de Charles Lindbergh , el famoso Spirit of St. Louis. Es sabido que entrenó tanto a Charles Lindbergh como a su esposa Anne, convirtiéndose ambos en pilotos destacados de los diseños de Bowlus.

En años sucesivos continuó con las construcción de planeadores como el Bowlus-Cocke Nighthawk o el Bowlus-DuPont 1-S-2100 Senior-Albatross II, pero no será hasta 1938 cuando desarrolle uno de sus aviones más icónicos, el Bowlus BA100 Baby Albatross.

Anne Lindbergh en 1918

El Baby Albatross es un planeador de ala alta, monoplaza y cabina abierta del tipo pod-and-boom introducido con la idea, gracias a su bajo precio, de hacer frente a la crisis acaecida durante la Gran Depresión que asoló los Estados Unidos en la década de 1930.

Cuando se introdujo en el mercado, su precio rondaba los 750$ listo para volar y unos 385$ en forma de kit. Construido con diferentes tipos de materiales, el BA-100 contaba con alas en estructura de madera enteladas. El fuselaje era un tubo de metal y la zona de la cabina estaba realizada a base de madera contrachapada moldeada. Los primeros diseños, de los que se contabilizaban un total de 156 kits, no disponían de spoilers.

Una de las grandes innovaciones del Baby Albatros fue sin duda el disponer de tren de aterrizaje. En Europa, planeadores con ruedas para despegues y aterrizajes eran un elemento inusual. Sin embargo, conforme los aviones aumentaban en peso y tamaño las ruedas se hicieron necesarias. Principalmente en Alemania se utilizaron carretillas con ruedas que se retiraban antes de volar.

Bowlus Baby Albatross

En EEUU, el remolcar veleros con otros aviones comenzaba a ser habitual a finales de la década de 1920, por lo que el diseño de nuevos planeadores con tren de aterrizaje fijo era fundamental para realizar despegues remolcados seguros y eficientes. Es el motivo de que Hawley Bowlus decidiera introducir por primera vez una rueda en un planeador de alto rendimiento, el Baby Albatross, convirtiendose en el pionero en este sentido.

Incluso introduciendo innovaciones, William Hawley Bowlus diseñó el BA-100 Baby Albatros dando un paso atrás en lo que a rendimiento se refiere respecto a otros diseños anteriores. Esto se debió a que su principal preocupación era la de sacar al mercado un planeador más simple, menos costoso, más accesible a las masas en una época de depresión económica y que le reportara más beneficios.

Baby Albatross. National Air and Space Museum. Smithsonian Institution

El Baby Bowlus no fue diseñado para un vuelo competitivo o de alto rendimiento. A pesar de ello, siempre hay inconscientes que confían en la tecnología en demasía. Al menos tres Baby Albatros se desintegraron cuando fueron llevados a tormentas eléctricas durante concursos. Volado como el diseñador los diseñó, un planeador no destinado a explorar los límites, el Baby era un avión seguro que exigía un piloto atento.

Teniendo claro lo anterior, el Baby Albatross cumplió las espectativas de su creador. Esto se sumaba a la buena imagen de marca que podía reflejar en California un planeador cuyo nombre se refería a la gran ave marina que frecuenta la costas de este estado, un pajaro que puede permanecer en el aire durante días sin posarse en tierra. La imagen del Albatros en el estabilizador vertical se sumaba a una frase icónica que se dibujaba en estos modelos: “en las alas de un Albatross”

Dibujo de un Albatros en el estabilizar vertical del BA-100

Existe documentación que refleja uno de los orígenes más curiosos de las alas del Baby Albatross cuando dos aeronáuticos llevaron las alas de un Grunay Baby II a Hawley Bowlus. Este copió, al menos en gran medida, el diseño y dimensiones aunque con modificaciones en los alerones.

Junto con la rueda, otra de las innovaciones introducidas en este modelo fue la colocación de un “envoltorio” aerodinámico a la zona de la cabina que podría recordarnos al remolque Bowlus Road Chief. Esta era una característica unica respecto a otros diseños estadounidenses de la época que sumado al tubo de aluminio que unía la cabina con el empenaje de cola convertían al Bowlus BA100 Baby Albatross en un avión cuya silueta era fácilmente reconocible.

El Baby Albatros se podría clasificar hoy como un planeador intermedio en el contexto de su epoca, 1938. Hawley Bowlus marcó una velocidad a nunca exceder de 62 mph/ 100kmh. Pilotos experimentados han dado cuenta de sus sensaciones a los mandos del BA100, un avión tanto divertido como desafiante, fácil en guiñadas y alabeo pero dificil en lo que a control de cabeceo se refiere por su gran sensibilidad. Sin duda, uno de los vuelos más impresionantes de este avión (tengamos en cuenta sus modestas performances) fue la del Capitán J. Shelly Charles en 1939, alcanzando una altitud de 10.000 pies y recorriendo una distancia de 423 kilómetros.

Se sabe que Bowlus produjo aviones hasta el ataque japonés a Pearl Harbor, Hawaii, en diciembre de 1941, fecha en la que prácticamente acabó la producción de este mítico planeador. De los 190 fabricados por Bowlus hoy se sabe que existen un total de 17 en distintas instituciones como el San Diego Air Space and Museum o el Seattle Museum of Flight.

William Hawley Bowlus falleció el 27 de agosto de 1967 a la edad de 71 años; 13 años antes fue incluido en el Soaring Hall of Fame del Soaring Museum de Elmira, que reconoce a las personas que han logrado los más altos logros o contribuciones en vuelo a vela en los Estados Unidos.

Noticia publicada en Los Angeles Times

www.VueloyVela.com

Bibliografía:

https://web.archive.org/web/20110715224556/http://www.sailplanedirectory.com/PlaneDetails.cfm?PlaneID=36

https://www.curbed.com/2017/11/14/16649942/bowlus-road-chief-airstream-travel-trailer

http://www.fiddlersgreen.net/models/aircraft/Bowlus-Baby-Albatross.html

https://en.wikipedia.org/wiki/Hawley_Bowlus

sailplanedirectory.com/sailplanes/baby-albatross-ba-100/

https://es.findagrave.com/memorial/128543123/william-hawley-bowlus

https://www.soaringmuseum.org/files/8p7_BOWLUS.pdf